Dicen que el cultivo de un bonsái lleva años.
No te desalientes por ello pues los años han de pasar de todos modos.

domingo, 27 de enero de 2013

TEORIA DEL COLOR Y BONSÁI

La Teoria del color permite aplicar una serie de criterios básicos a la hora de elegir tanto el color de la vasija para nuestros árboles, como para el resto de elementos que intervienen en una composición o exposición.
Como en todas las disciplinas plásticas y artísticas, conocer las características e interrelaciones de los colores nos ayudará en la consecución del objetivo que buscamos para nuestra obra.

En el arte del bonsái el elemento principal es el arbol. Sus colores vienen ya determinados por la propia naturaleza ( excepto la intervención en la madera de jin, sharis, sabamikis...) por lo que el color del resto de componentes tendrán que enfatizar o complementar a éste en busca de un equilibrio armónico.

COLORES PRIMARIOS.
Rojo. Azul. Amarillo.
Son los básicos a partir de los cuales se obtienen todos los demás.




COLORES SECUNDARIOS.
Verde. Violeta. Naranja.
Los obtenidos por combinación entre cada uno de los 3 primarios.


COLORES TERCIARIOS Y RUEDA CROMÁTICA BÁSICA.
 Amarillo verdoso. Amarillo anaranjado.
 Rojo púrpura. Rojo anaranjado.
Azul púrpura. Azul verdoso.
Los obtenidos por combinación entre 1 primario y 1 secundario.
Obtenemos así la rueda cromática básica de 12 colores, la cual nos sirve para explicar las relaciones entre ellos.   




COLORES COMPLEMENTARIOS.
El complementario de un color dado, es el situado en el punto opuesto de la rueda cromática.
Cada par de complementarios, producen entre sí el máximo contraste cromático de una manera equilibrada. La presencia uno de ellos hace destacar al otro sin provocar estridencias.  



COLORES COMPLEMENTARIOS INDIRECTOS.
Los complementarios indirectos de un color, son los que se encuentra justo a cada uno de los lados de su complementario. El contraste cromático en este caso es algo menos intenso, más sutil.
La presencia de uno de ellos hace destacar al otro, pero en este caso de una manera más sosegada que la anterior.  


COLORES ANÁLOGOS.
Los colores análogos de un color, son los que se encuentran a ambos lados de este en la rueda cromática. La utilización de varios análogos permite crear gamas armónicas equilibradas donde ningún color presenta contrastes o estridencias sobre los demás. Podriamos decir que "se disimulan" o "enmascaran" unos a otros. 


TRIADA DE COLOR.
La tríada está formada por la combinación de 3 colores equidistantes entre sí en la rueda cromática. La ausencia de uno de ellos romperá el equilibrio de la tríada produciendo cierta "tensión" en la composición. 



TEMPERATURA Y COLOR. COLORES CÁLIDOS Y FRIOS
La teoria de Wilhelm Ostwald ( 1916 ) de aceptación generalizada en el mundo de las artes, es eminentemente práctica y divide los colores en calientes y frios.
Los colores cálidos producen sensación de calidez, de grandiosidad, de proximidad. "Avanzan" hacia el espectador. En la rueda cromática son los comprendidos desde el rojo púrpura hasta el amarillo.
Los colores frios producen sensación de frialdad, de lejania. "Retroceden" respecto del espectador.
En la rueda cromática son los comprendidos desde el púrpura hasta el amarillo verdoso. 




COLORES QUEBRADOS.
Los colores-pigmentos quebrados se obtienen mediante la mezcla de complementarios entre sí, con la participación o no del blanco.
La combinación a partes iguales de dos complementarios entre sí, da como resultado el "negro".  
Su rasgo carácterístico es una tendencia grisácea, "neutra", aunque pueden ofrecer una marcada tendencia caliente o fria dependiendo del color predominante. 
Se presenta así un abanico de combinaciones prácticamente ilimitado. Aparecen por tanto en juego los colores "arcillosos": ocres, sienas, tostados, pardos rojizos o verdosos, arenas, marfil, pastel, grises, incluso en el caso de las cerámicas los metálicos oxidados, cobrizos, férricos, etc...









ELEMENTOS QUE INTERVIENEN EN LA OBRA-EXPOSICIÓN:

ARBOL.

Como comenté al principio, el elemento principal es el arbol en su conjunto. No obstante, conviene diferenciar las diferentes partes de éste.


Follaje.
Generalmente cuando hablamos de follaje, asociamos rápidamente a éste el color verde, pero hay que tener en cuenta no sólo que presenta infinidad de variaciones, sino que las hojas cambiarán totalmente de color en los árboles caducos dependiendo la estación del año en que nos encontremos  o incluso estos se mostrarán desnudos exhibiendo la delicadeza de su fina ramificación.
    
Tronco.
El tronco presentará un color "quebrado". Los podriamos clasificar en "troncos oscuros" o "troncos claros".

Flores y frutos.
Las flores nos ofrecerán colores muy puros: rojos, naranjas, amarillos, blancos...
Los frutos se presentrán tanto en  colores puros, como en quebrados claros u oscuros, pero también hay que tener en cuenta que irán cambiando de matiz conforme avance su maduración.

Jin, shari, sabamiki, uro.
El jin suele mostrar un color blanquecino muy claro ( polisulfuro).
El shari puede variar desde el blanco casi puro al grisaceo oscuro ( polisulfuro/tinta china ) pasando por el tostado más o menos claro ( propoleos ).
Sabamikis y uros presentan colores quebrados oscuros o muy oscuros.

VASIJA.

Dependiendo qué parte concreta del arbol es la que deseamos enfatizar/disimular, podremos definir seguidamente el color de la vasija recurriendo a los complementarios/análogos/tríadas según nos interese.


BANCADAS/SOPORTES  EXPOSITORES.

Los bancos expositores generalmente adoptan tonos neutros o frios: grises, quebrados, azules. Destacando de esa manera los colores de los árboles, sus vasijas y de las mesitas expositoras.
 
FONDO

Cuando hablamos de exposiciones en su conjunto, generalmente el fondo es la parte más descuidada de la misma. Si este elemento no se trata adecuadamente, los árboles no mostrarán sus detalles/colores/movimientos con nitidez ante los ojos del espectador; "defecto" que se acentuará todavia más en el caso de su visualización mediante fotografias.

Para el fondo se utilizan preferiblemente colores neutros claros o con cierta tendencia fria/cálida según la estación en que nos encontremos.

Tonos claros grises o frios proporcionarán más profundidad haciendo "avanzar" el arbol hacia el espectador, a la vez que evocan las condiciones climáticas del otoño-invierno.
Coníferas, arboles de alta montaña, caducos desnudos u otoñando, frutos maduros de tonos cálidos y quebrados agradecerán este tipo de tonos.

Tonos claros con un ligero matiz cálido pueden ser más apropiados para exposiciones de primavera en las que se muestran los árboles con el verde del follaje en todo su explendor acompañados de la explosión de colores en el caso de la floración. Se evoca con ello las condiciones climáticas propias de la primavera/verano.

El fondo totalmente negro se utiliza para "enfatizar" de una manera exagerada las características/virtudes del arbol, concediendo al arbol un aire de extrema "seriedad" y "majestuosidad".  Se deja patente así que estamos ante una "obra maestra".